Crónica UTMB 2013, Ultra Trail del Mont Blanc.

Para el que no sepa de que va todo esto el Ultra Trail del Mont Blanc, en adelante la UTMB, decirle que se trata de una carrera por montaña. Una carrera a pie de 168 kilómetros con 9600m. de desnivel positivo dando un “vuelta” por el macizo del Mont-Blanc de manera completa, atravesando 3 países : Franca, Suiza y Italia.

La UTMB ha sido denominada por muchos como la meca del Trail Running, una carrera donde a todo el que nos gusta correr por montaña hemos soñado alguna vez en participar e intentar finalizarla.

Para poder participar se requiere previamente haber finalizado al menos una prueba de montaña de aproximadamente 100km. y otras dos de en torno a los 63km. y además ser afortunado en un sorteo entre todos los posibles participantes.

Recorrido UTMB

 

Después de una introducción para los no iniciados en el tema, voy al “grano”:

El miércoles 28 de agosto de 2013 nos emplazamos en el aeropuerto de Alicante para coger un avión hasta Ginebra. Al llegar a la zona de facturación empezamos a ver caras conocidas, Manolo, Miryam, Raimundo, Sebas Sanchez, Jose Manuel Domenech y varios corredores más de la zona de levante…. siempre reconforta viajar con caras conocidas.

Destino Ginebra, apenas 90 minutos de vuelo

Al llegar a Ginebra un autobús nos llevó hasta Chamonix sin más complicación.

El jueves por la mañana lo dedicamos a hacer una ruta andando por la zona y subir en un par de telesféricos donde pudimos disfrutar a 2400m. de altitud de la grandeza del valle de Chamonix con el gran Mont Blanc al fondo.

Telesilla al descubierto, vaya frio.

Vistas impresionantes a 2400m. de altitud. El mont Blanc al fondo.

 

Ya por la tarde fuimos a recoger el dorsal y pasar la revisión de material obligatorio. Mientras hacemos cola me doy cuenta que ahora si me estoy poniendo nervioso, ahora si que todo esto va en serio, después de la preparación y las últimas semanas largas de espera, por fin estamos a punto de recoger nuestro dorsal.

Por suerte la cola avanza rápido y en poco tiempo estamos en la sección de revisión de material. Para optimizar la revisión no te piden que enseñes todo el  material, sino que aleatoriamente te piden que enseñes parte del material. En mi caso me pidieron que enseñara el chaqueta Goretex (comprobaron que tenía la suficiente estanqueidad) y me pidieron que enseñara los números de teléfono de emergencia en carrera grabados en mi móvil.

Después por fin, nos entregan el dorsal, nos ponen una pulsera identificativa de la carrera y nos dan una bolsa de plástico grande para meter ropa de cambio para que podamos utilizarla más o menos a mitad recorrido, en el km. 78 en Courmayeur. En mi caso en esta bolsa metí una muda completa de correr, unas zapatillas por si se “rajaban” las puestas y pilas de recambio.

El tan ansiado dorsal.

Creo que a muchos de nosotros cuando salimos de aquel pabellón con el dorsal en la mano nos cambió el chip. Ahora si empezaba la cuenta atrás para la salida y empezábamos a mentalizarnos para la carrera. Todo aquel pensamiento de que la carrera más larga de nuestra vida estaba tan lejos había desaparecido, algunos empezábamos a tragar saliva.

Así que aquella tarde-noche muchos cenamos un poco con la obsesión de comer mucho para ir con las reservas al máximo e intentamos descansar el máximo número de horas posible porque se avecinaban dos noches sin dormir.

Sin saber cómo, no tuve mis habituales nervios en la noche previa a una carrera importante y pude dormir y sobre todo descansar como es debido.

El día de la carrera me desperté sobre las 7:30, no tenía más sueño, pero seguía en la cama, intentaba a toda costa apurar el tiempo de descanso.  A las 8h. empezaron a llegar un sms a cada uno de los que en ese apartamento nos encontrábamos, los buenos pronósticos metereológicos se hacían realidad y la organización nos confirmaba la hora de salida. El aspecto de una buena meteorología en esta carrera es muy importante, sobre todo cuando estás a 2500m. de altitud y que en otras ocasiones ha hecho que la prueba fuera durísima e incluso se llegara a cancelar.

La salida de la carrera era a las 16:30, pero había que comer temprano para poder hacer bien la digestión, dejar la bolsa para Courmayeur y llegar con tiempo a la zona de salida. Queríamos estar de los primeros en la zona de salida para no sufrir embotellamientos cuando el camino se estreche, sobre todo por el tema de los tiempos de corte iniciales, que por lo que había leído aquí eran realmente estrictos, incluso para los corredores de mitad de pelotón.

Después de comer a las 12:30 del mediodía aún pudimos regalarnos con una pequeña siesta, en mi caso fue en el césped del apartamento que teníamos con vistas al Mont Blanc.

Después de la siesta nos pusimos la ropa de faena y otra vez reviso mi mochila para comprobar que lo llevo todo y para disponer las cosas en la mochila conforme creo que las voy a ir necesitando en carrera. Al menos lo primero que iba a necesitar sabia que iba a ser el frontal para la noche, las mallas largas y el chubasquero para cuando empezara a apretar el frío en las primeras cotas más altas. Aún así la ropa que no era impermeable la llevaba en una bolsa de plástico, ante todo quería salvaguardar la ropa seca ante una hipotética lluvia.

Perfil de la prueba. 2300 corredores.

Son las 14:30 y ya estamos en la zona de salida, 2 horas antes y tan solo estamos a 4 líneas de corredores de la cinta de salida. Así que hacemos como todo el mundo y nos sentamos en el suelo a que poco a poco pasen los minutos hasta que el reloj marque las 16:30.

Arco de salida.

Poco a poco van llegando más corredores, y el culo de estar sentado en el suelo cada vez duele más, pero no importa, tenemos una posición privilegiada para ver todo lo que está pasando alrededor de arco de salida, a duras penas entendemos lo que dicen los speakers en francés, de lo poco que entendí me agrada, se preveé buena meteorología.

A 30 segundos de la salida empieza a sonar la banda sonora original de la película La conquista del Paraiso, canción oficial de la carrera, he soñado tanto con este momento…


 

Los primeros metros vamos muy atentos de que el de delante tuya no se caiga y lo hagas tu con el. Las calles están repletas de gente animando y la euforia inicial hace que los primeros kilómetros se pasen sin darnos cuenta. Nos dan unos cuantos kilómetros de carretera para que se estire un poco la carrera antes de adentrarnos en las primeras sendas.

En todo la carrera tenemos unos 15 avituallamientos, algunos solo líquidos y otros sólidos y líquidos. El primer avituallamiento lo tenemos en el km. 8, bebemos un vaso de agua y empezamos con la primera subida. Sencillamente la subestimamos, la comparas con el resto de subidas, piensas que la primera subida no es para tanto y cuando vas a mitad de ella te das cuenta que todo esto va en serio, que la gente te pasa por decenas y empiezas a tener las primeras dudas de si realmente estás preparado para lo que te viene.

Aunque motivación no nos falta, va a ser una carrera sobretodo de saber sobreproponerse a los contratiempos que vayan surgiendo, de gestionar el cansancio y teniendo siempre una actitud positiva.

Es momento de pensar que hemos salido de los primeros y que los participantes han empezado a un ritmo muy por encima de sus posibilidades, así que nosotros a nuestro ritmo al “tran tran”.

Me costó coger el ritmo de carrera.

 

(LE DELEVRET – Viernes 18h:36, Tiempo de carrera: 2horas, 5minutos, Puesto: 1508, Distancia 13,6km.)

Después de dos horas y cinco minutos coronamos la primera subida, Delévret, llevamos 14 kms.  Han sido los primeros 800m. de desnivel positivo y me ha costado más de lo que pensaba.

(SANT GERVAIS – Viernes 19h:42, Tiempo de carrera: 3horas, 12minutos, Puesto: 1861, Distancia 20,9km.)

km. 21, llegamos al pueblo de Sant Gervais después de una bajada repleta de gente que te adelanta por todos los lados, creo que cada vez me gustan menos las pruebas que están masificadas, tengo ganas de que la carrera se “estire”.

Primer gran avituallamiento, algo de fruta,  reponemos de agua en nuestras botellas, y sin demorarnos mucho salimos de el avituallamiento. Durante toda la carrera nuestros tiempos en los avituallamientos fue mínimo, el tiempo allí pasa muy rápido, las piernas cada vez que parabas costaba más y más volver a empezar a correr, ya habría tiempo de descansar el tiempo que hiciera al acabar la carrera.

Aquí ya sacamos los bastones de la mochila, benditos bastones, imprescindibles en esta carrera.

Lo siguiente fue un bonito anochecer de 10 km. entre prados verdes, muy verdes camino del siguiente avituallamiento Les Contamines. Cada vez el camino se hacía más oscuro pero no queríamos parar a ponernos el frontal de luz hasta el avituallamiento.

(LES CONTAMINES – Viernes 21h:43, Tiempo de carrera: 5horas, 13minutos, Puesto: 1593, Distancia 31.2km.)

LLegamos a Les Contamines a las 21:43, a tan solo 47 minutos del cierre de la barrera horaria, a pesar de ir a buen ritmo los tiempos de corte los teníamos cerca, situación que fuimos un poco sufriendo hasta mitad de carrera donde ya el tiempo de corte quedaba lejos.

Mi avituallamiento siempre fue muy similar, varios trozos de salchichón (algo salado), un vaso de coca-cola y algo de dulce.

Después de 31km. las sensaciones por fin empezaban a ser buenas, hasta el momento me sentía incómodo o pesado corriendo, había estado una semana casi sin entrenar, había que llegar descansado a esta carrera a costa de llegar con algún kg. de más.

Y ahora sí, llegaba la primera gran cota, una subida muy larga de 12km. que nos llevaría hasta al Col Du Bonhomme a 2329m. de altitud.

Conforme empezamos a subir ya se veía un precioso y espectacular y larguísimo manto de luces de los frontales de los corredores que silenciosamente subía por aquella interminable montaña.

Aquí vemos los primeros corredores con lágrimas en sus ojos que vuelven sobre sus pasos, los primeros corredores que se retiran, dudan de que sus fuerzas o han tenido algún contratiempo. No te puedes retirar en cualquier punto de la carrera, tienes que hacerlo en alguno de los avituallamientos, algunos más o menos habilitados para llevarte de vuelta a Chamonix. Las lágrimas son de rabia e impotencia por no poder finalizar este gran sueño que significa para los corredores de montaña.

(LA BALME – Viernes 23h:29, Tiempo de carrera: 6horas, 58minutos, Puesto: 1661, Distancia 39,3km.)

Justo a mitad de esta subida tenemos otro avituallamiento, La Balme, segundo punto de corte de barrera horaria, llegamos a las 23:29 y el tiempo de corte se situaba alas 00:30h., así que poco a poco seguíamos ganándole minutos al tiempo de corte.

Aquí, junto a una hoguera, nos pusimos ropa, mallas largas y chubasquero. Junto a la hoguera te das cuenta lo rápido que tu cuerpo baja de temperatura al parar y lo bien que se está junto a la hoguera después de 39km.

Después de un caldo con fideos calentito y algo de salado, empezamos a afrontar la segunda parte de la subida en fila india fijándose donde pone los pies el de delante para ponerlos tu también. Ahora ya si es completamente de noche pero el pelotón sigue muy compacto, es imposible adelantar y por tanto hacemos una subida a un ritmo inferior del que podíamos pero bueno para poder recuperarse un poco vino muy bien. Dígamos que el primer embotellamiento se produjo nada menos que en el km. 40 de carrera.

Y subir y subir, hasta que te das cuenta que estás pisando nieve. Cuando estás tan alto me encanta pensar lo alto que son capaces de llevarte tus piernas.

(COL BY BONHOMME- Sábado 01h:20, Tiempo de carrera: 8horas, 49minutos, Puesto: 1644, Distancia 44,7km.)

Después de 1hora y 20minutos coronamos el Col Du Bonhomme, el tercer pico más alto que subimos en la carrera. Ahora lo importante era hacer una bajada con la máxima atención, el suelo estaba resbaladizo.

(LES CHAPIEUX – Sábado 2h:21, Tiempo de carrera: 9horas, 50minutos, Puesto: 1648, Distancia 50km.)

Al llegar al avituallamiento Les Chapieux nos encontramos con un control sorpresa de material obligatorio, me piden que enseñe el segundo frontal y el goretex (que llevaba puesto jejeje). Y sin más historia y al tran tran empezamos la segunda gran cota de la carrera, La Col de La Seigne. En un primer tramo de asfalto monótono siento que Tony está demasiado callado, le miro a la cara y me doy cuenta que está dando pequeñas cabezadas mientras vamos andando. Le pregunto si está bien y me dice que si, pero está luchando por no quedarse dormido, al rato se le va pasando….

Y después de una baguada se repite el mismo manto de luces espectacular durante toda la subida, dios!!! tenemos que subir hasta allí arriba… esta subida tiene una inclinación mayor así que aplico el refrán “empieza a subir como un abuelo para coronar como un joven”… subimos muy despacio pero constantes…  es una lástima que sea todavía de noche, las vistas desde ahí tenían que ser espectaculares.

(COL DE LA SEIGNE- Sábado 05h:01, Tiempo de carrera: 12horas, 30minutos, Puesto: 1563, Distancia 60,2km.)

Una vez coronado el Col de La Seigne a las 05:55h de la madrugada del sábado la luz del día se iba abriendo paso poco a poco y por fin podíamos decir que la primera noche había pasado. Me sorprendía no haber tenido sueño en toda la noche…

La bajada de aproximación a Courmayeur fue dura por su inclinación, hice demasiada fuerza intentando bajar despacio y creo que aquí muchos nos dejamos las rodillas. Aquí ya estábamos en suelo italiano….

(COURMAYEUR- Sábado 08h:53, Tiempo de carrera: 16horas, 23minutos, Puesto: 1478, Distancia 77,7km.)

Intentamos que la estancia en el polideportivo de Courmayeur no fuera más de 20 minutos, 10 minutos para cambiarnos de ropa y otros 10 para relajarnos mientras nos comíamos un plato de macarrones. Pero el tiempo cuando llevamos 78km. pasa muy rápido, estuvimos unos 38 minutos.

Mientras nos comíamos aquellos macarrones hacíamos una valoración de nuestro estado a mitad de carrera. Es tanta la motivación que la mente te hace pensar que apenas estás cansado, cuando en otras circunstancias con 78km. en las piernas no puedes dar ni un paso más… una vez más la mente pueden más que las piernas.

Poco a poco fuimos saliendo de Courmayeur para afrontar la subida al refugio de Bertone, la recuerdo como una subida que se pasó bastante rápida, en ese parón que habíamos tenido las piernas se habían recuperado bastante bien, y el hecho de poder disfrutar del paisaje con la luz del día hacía todo más llevadero.

(REFUGE BERTONE – Sábado 11h:03, Tiempo de carrera: 18horas, 32minutos, Puesto: 1320, Distancia 82,4km.)

Después del refugio de Bertone por fin pudimos tener unos cuantos kilómetros para poder trotar, que aunque era un ritmo lento el hecho de trotar hacía que los km. pasaran un poco más deprisa. Pasamos entre varias cascadas y me permití el lujo de mojar la gorra un par de veces en aquellas aguas tan frescas.

(REFUGE BONATTI- Sábado 12h:37, Tiempo de carrera: 20horas, 06minutos, Puesto: 1277, Distancia 89,8km.)

Al llegar al siguiente avituallamiento, Refugio de Bonatti, vimos a Lizzy Hawker, que estaba animando a los corredores en aquel punto.  Una conocida de corredora de Trail Running y que un día dijo esta frase sobre las carreras de ultra distancia: “Como en la vida, en una carrera no todo dura para siempre, ni los buenos momentos ni lo malos”. Frase que me ayudó en gran parte de la carrera pensando que aquellas larga subidas eran finitas y que los buenos momentos había que aprovecharlos al máximo porque también eran finitos.

Después de otro caldo con fideos, y no se cuantos iban ya, mírabamos ya de ojo el perfil nos acercábamos a la mayor cota de la carrera , el Grand Col Ferret, no es que fuera mucho más dura que las anteriores, pero íbamos camino del km. 100 y a las 13:30h. del sábado el sol estaba en todo lo alto. Así que cuando llegamos a Arnuva bebimos y comimos bastante, además que el próximo estaba bastante lejos.

(ARNUVA – Sábado 13h:49, Tiempo de carrera: 21horas, 19minutos, Puesto: 1258, Distancia 95km.)

Después del avituallamiento de Arnuva

 

Todas nuestras subidas fueron iguales en cuanto a que cuando empezábamos a subir no parábamos a descansar, unas las subíamos más rápidas que otras pero en ninguna parábamos a mitad.

A mitad de subida recibo un sms de la familia que me dá fuerzas para subir aquel Gran Col Ferret, “esta subida va por vosotros” pienso…

Conforme vamos ascendiendo la temperatura va descendiendo y queremos coronar cuanto antes, así que una vez arriba no perdemos ni un momento e iniciamos una larga bajada.  

(GRAN COL FERRET – Sábado 15h:21, Tiempo de carrera: 22horas, 51minutos, Puesto: 1188, Distancia 99,5km.)

Al empezar a trotar me doy cuenta que tengo problemas en mi rodilla derecha, es un problema que arrastro cuando hago grandes cargas de entrenamiento, el síndrome de la cintilla ilitibial, se había inflamado la parte exterior de la rodilla e invalida bastante para correr, pero por fortuna conforme voy trotando el dolor decrementa y puedo trotar, dos semanas después aún tengo la rodilla hinchada….

Descenso Gran Col Ferret

Conforme bajamos aparece una banderita suiza pinchada en el suelo, hemos cambiado de país…. Tenemos una larga e interminable bajada hasta La Flouly….

Sabíamos que desde Arnuva hasta La Flouly eran 14km. sin avituallamiento y con el col de Ferret por en medio, pero creo ni Tony ni yo pensamos que llegaríamos a La Flouly totalmente desfondados y sin reservas.

(LA FLOULY – Sábado 17h:15, Tiempo de carrera: 22horas, 44minutos, Puesto: 1171, Distancia 109,5km.)

Al llegar al avituallamiento nos sentamos y nos dimos cuenta que nos había entrado un pajarón de escándalo. Con pocas ganas de comer, algo mareado y con frío en el cuerpo. Hasta ahora todo había ido relativamente bien, pero ahora nos vino un bajón de golpe. Pensamos que no importaba si perdíamos hasta 30 minutos en aquel avituallamiento para recuperarnos pero a cada minuto que pasaba nos encontrábamos peor. Así que tomamos la decisión de ponernos las mallas largas, el goretex a las 17:30h de la tarde, comer bien y aunque nos costara horrores salir pitando de allí…

Como en otras ocasiones parecidas en otras carreras es curioso sentir como después de 5 minutos de retomar la actividad física, el cuerpo vuelve a entrar en calor y esa sensación de querer abandonar se diluyen… así que incluso al rato me quito hasta el goretex…

Una vez superado este bache creo que en mi mente apareció por primera vez la palabra “Chamonix”. Hasta el momento había ido paso a paso, “divide y vencerás”, estableciendo metas cortas, pero por fin empezaba pensar que ser finishers era posible. LLevábamos mucho tiempo de margen sobre el horario de corte y las cuentas y ritmos iban saliendo, como había pensando desde hace mucho el amanecer de la segunda noche sería muy cerca de Chamonix….

Pero para eso aún quedaban más de 50 km…

Ahora había que llegar a Champec-Lac, donde algunos participantes de ediciones anteriores nos decían que alli realmente es donde empezaba la carrera. No entendíamos por qué decían esto, ¿como que la carrera empieza en el km. 123???

(CHAMPEC-LAC) – Sábado 20h:28, Tiempo de carrera: 27horas, 57minutos, Puesto: 1133, Distancia 123,6km.)

Después de una subida intermedia llegamos al avituallamiento de Champec-Lac. Al entrar a la carpa nos dio un golpe de calor al entrar, creo que habían estufas o algo similar porque aquella temperatura no era normal. Me recordó mucho al avituallamiento de Sacañet del Gr-10 xtrem donde se estaba tan bien y estabas tan cansado que parecía un canto de sirenas donde te invitaba a quedarte por mucho tiempo allí….

Hasta dos platos de macarrones me comí, buenísimos, aquel festín hizo buena base en mi cuerpo para afrontar la segunda y definitiva noche…

…. y poco después de salir de Champec-Lac llegó mi gran fallo en la carrera…. mis ojos no aguantaban más con las lentillas, después de 28horas mis ojos habían dicho basta, y las ganas de quitarme las lentillas eran muy grandes. Mi fallo fue no haber llevado unas gotas para los ojos y así poder seguir con las lentillas. Soy miope pero podría correr sin gafas ni lentillas, pero no en la oscuridad!!!!! Correr con gafas hubiera sido igualmente un problema, las gafas se empañan mucho y es muy incómodo ir limpiándolas cada 50 metros…. así que bueno, quizás este problema tenía que pasarme de todas maneras….

Le comento a Tony de mi problema, que voy a tener que ir muy atento al suelo, hecho que me llega a agobiar y poner nervioso en muchas ocasiones… a cada paso deseaba que por fin amaneciera para ver bien donde pisaba…

A partir de aquí nos quedaban tres grandes subidas con tres grandes bajadas, o dicho de otra manera, una noche entera en la montaña, y todo habría acabado…. como decía Lizzy, por duro que fuera, una vez amaneciera estaríamos muy cerca de Chamonix, así que ese pensamiento hizo que en ningún momento pensara en abandonar….

(BOVINE – Sábado 23h:37, Tiempo de carrera: 31horas, 07minutos, Puesto: 1048, Distancia 132,7km.)

Durante la subida veías como algunos te adelantaban y poco después lo adelantabas porque las fuerzas le habían fallado de golpe e incluso algún caso de gente que en medio de la montaña se paraba a dormir sentado sobre cualquier roca, desde mi punto de vista esto si que era peligroso porque el cuerpo ahora si bajaba muy pronto de temperatura apenas sin reservas.

(TRIENT- Domingo 01h:43, Tiempo de carrera: 32horas, 12minutos, Puesto: 1073, Distancia 139,6km.)

Después de Trient afrontamos la penúltima subida de la carrera, fue una subida de mucha inclinación, sobre el papel parecía menos pero fue una subida interminable tirando mucho de palos, si al menos se viera la luz de la tienda de campaña del punto de control… así que fue una subida de mirar al suelo y subir y subir…

Al coronar vuelve mi agonía… no puedo ver bien donde piso y mi rodilla derecha ahora sí está superhinchada pero había que acabar como fuera, había que pensar que tan solo quedarían unas dos horas y media sin luz… Fue una bajada técnica que hicimos muy lenta, aquí nos adelantó diestro y siniestro pero creo que ambos nos daba igual, nos sentíamos finishers.

(CATOGNE – Domingo 03h:53, Tiempo de carrera: 35horas, 22minutos, Puesto: 1038, Distancia 145,1km.)

A las 4:30 de la mañana recibo una llamada…. es Juanjo Malpica, nos da ánimos y nos da referencias de los demás compañeros de viaje… algo tan insignificante como una llamada después de tanto sufrimiento es muy de agradecer, sentir que desde Villena a 1500km. de donde nos encontrábamos la gente estaba empujando también.

(VALLORCINE- Domingo 05h:38, Tiempo de carrera: 37horas, 07minutos, Puesto: 1068, Distancia 150,2km.)

Al parar en Vallorcine el pajarón que llevábamos era muy grande, el volver a parar era muy duro. Así que tomamos la decisión valiente de tomar un café caliente y salir de allí cuanto antes….

Y ahora si!!!! poco a poco nos íbamos a acercando a la última subida, pasara lo que pasara era la última subida.

A pie de subida pudimos ver la cara de resignación de algún corredor, no se creía que estando en las puertas de Chamonix la carrera cambiara bruscamente a la derecha para subir casi 1000metros de desnivel positivo en 8km.

Mientras subíamos notaba que los corredores subían a un ritmo superior que anteriores subidas, sabedores que tras coronar había una bajada hasta la gloria. Más que la subida se me hizo eterno el tramo de llaneo hasta que empezó la bajada, sin poder correr por un maltrecho tobillo, andando los metros no pasaban, pero aquello pasó a ser secundario, daba igual acabar una hora antes o después, era cuestión de paciencia…

(LA TETE AUX VENTS) – Domingo 08h:35, Tiempo de carrera: 40horas, 04minutos, Puesto: 1041, Distancia 157,9km.)

Y por fin la última bajada…. abajo, al final del valle ahí estaba… Chamonix… fue una bajada muy larga pero para mi la bajada hasta la gloria, aquello con lo que tanto y tantos habíamos soñado se estaba cumpliendo y sin quererlo y esperarlo las lágrimas empezaron a salir… nunca antes había llorado en una carrera, y esta carrera es lo más grande que hecho deportivamente, me sentía muy grande, pensaba que iba a llorar en meta y no aquí joder!!!!

Última bajada.

La bajada se hizo la larga porque ya no podíamos correr y porque parecía que el camino nos alejaba de Chamonix pero cada vez había más gente a los lados del camino e indicaba que la meta estaba cerca….

Poco antes de llegar a Chamonix empezamos a correr, había que acabar corriendo sea como fuere…. cada vez que algún español veía en nuestro dorsales la bandera española nos anímaba efusivamente, “vamos que ya lo tenéis!!!!”, los pelos de punta. Y después de correr entre el público por fin apareció ante nosotros el arco de meta, levantamos los brazos y fin!!!!

Meta con los brazos en alto.

(CHAMONIX – Domingo 11h:29, Tiempo de carrera: 42horas, 59minutos, Puesto: 1124, Distancia 168,7km.)

La UTMB es más que una carrera, es un sentimiento, es algo más que un reto deportivo, son tantas sensaciones en 43 horas que os animo a todo corredor de montaña que alguna vez hagáis el esfuerzo de al menos intentar acabar.

Agradecimientos:

A mi familia, por todo el cariño y apoyo recibido.

A Tony, un gran amigo y gran compañero de viaje.

A mis amigos, y sobre todo a  aquellos sms que recibí durante todo el sábado en carrera y que fueron muy especiales. También aquellos que me apoyaron desde Facebook, no podía leer vuestros mensajes pero al volver de Francia pude leerlos con gran emoción.

A mis compañeros de entrenamiento, al Club Trail Villena y club Atletismo Promesas Villena.

Manuel Pérez (Yecla), Miryam Talens (Crevillente), Raimundo (Alicante), Antonio Flor (Villena), Sebastián Soriano (Villena)

Divide y vencerás.